Nosotros
Somos un club de fútbol que enseña por medio de este deporte las cualidades escenciales para ser un jugador de equipo y basa en 17 principios su fundamento lúdico y deportivo; los cuales se mencionan a continuación.
1. ADAPTABLE. Si tu no cambias por el equipo, el equipo podría cambiarte a ti. La inflexibilidad es uno de los peores defectos humanos. Puedes aprender a controlar tu intranquilidad, a vencer el miedo con confianza y la flojera con disciplina. Pero para la pobreza de caracter no hay remedio. Lleva en si la propia semilla de su destrucción.
2. COLABORADOR. Trabajar juntos precede a triunfar juntos. Toda nuestra fuerza estará en la unión, todos nuestros peligros en la discordia. Colaboración es multiplicación.
3. COMPROMETIDO. No existen campeones indiferentes. En el momento en que uno se compromete definitivamente, entonces también comienza a moverse. Ocurre todo tipo de cosas para ayudar que de otra manera jamás hubieran ocurrido. Toda una cadena de acontecimientos surge de la decisión, trayendo toda clase de incidentes inesperados, encuentros y asistencia material que nadie habría podido soñar que ocurrirían.
4. COMUNICATIVO. Un equipo es muchas voces con un solo corazón. Piense como una persona sabia pero comuníquese con el lenguaje del pueblo. Mientras mas difícil se haga la comunicación, más importante es que sea lo mas clara y sencilla.
5. COMPETENTE. Si tu no puedes, tu equipo tampoco podrá. La calidad de vida de una persona está en directa proporción con su compromiso a la excelencia sin importar el campo de su misión. El éxito basa nuestros méritos en comparación con otros. La excelencia fija nuestros méritos midiéndolos contra nuestro propio potencial. El éxito concede sus recompensa unos pocos aunque es el sueño de multitudes. La excelencia está al alcance de todos los seres humanos pero solo unos pocos la aceptan.
6. CONFIABLE. Los equipos valoran a los jugadores en quienes pueden confiar. No debemos temer a los que discuten sino a los que se esconden.
7. DISCIPLINADO. Donde hay una voluntad hay un ganador. Lo que hagamos en alguna gran ocasión probablemente dependerá de lo que ya somos; y lo que somos será el resultado de los años previos de autodisciplina.
8. VALORA A LOS DEMÁS. Añadir valor a los compañeros de equipo es invaluable. El propósito de la vida no es ganar. El propósito de la vida es crecer y compartir. La mayoría de nosotros nos tranquilizamos cuando soltamos la tensión entre dónde estamos y dónde deberíamos estar.
9. ENTUSIASTA. La fuente de energía de nuestro equipo es tu corazón. Me da mucha pena la persona que no puede disfrutar verdaderamente su trabajo. No solamente nunca se sentirá satisfecha sino que jamás logrará algo que valga la pena.
10. INTENCIONADO. Haga que cada acción cuente. Es fácil vivir en el mundo según las opiniones del mundo; es fácil, en soledad, vivir según nuestras opiniones; pero un gran hombre es aquel que en medio de las multitudes mantiene con perfecta dulzura la independencia de su soledad.
11. CONSCIENTE DE SU MISIÓN. El panorama general se presenta fuerte y claro. El secreto del éxito es la constancia en el propósito.
12. PREPARADO. La preparación puede marcar la diferencia entre ganar o perder. Los logros espectaculares vienen de la preparación rutinaria.
13. VALORA LAS RELACIONES. Si se lleva bien con los demás, la gente le seguirá. Las buenas relaciones son el pegamento que mantiene unidos a los miembros de un equipo.
14. PRACTICA EL MEJORAMIENTO PERSONAL. Para mejorar el equipo, supérate. Tu luchas por alcanzar la perfección, pero la perfección es imposible. Sin embargo, esforzarse por la perfección no es imposible. Haz lo mejor que puedas bajo las condiciones existentes. Esto es lo que cuenta.
15. DESINTERESADO. No hay yo en un equipo. Cuando tu dejas de dar y ofrecer algo al resto del mundo, es hora de apagar las luces... y vámonos.
16. ORIENTADO A LA SOLUCIÓN. Que tu resolución sea encontrar la solución. Escucha siempre a los expertos. Ellos te dirán lo que no se puede hacer y por qué. Entonces hazlo.
17. TENAZ. Nunca, nunca, nunca se dé por vencido. Mirar lejos es una cosa; llegar allí es otra.
